20 de mayo de 2016

La Oposición de Marte: Otro Imperdible Evento Celeste




Mayo ha sido un mes de espectáculos astronómicos. Luego de presenciar el paso de Mercurio frente al Sol el pasado 10 de mayo, ahora es el turno de Marte.  Por primera vez en una década, el planeta rojo estará en el punto más cercano a la Tierra, a una distancia aproximada de 75 millones de kilómetros.

El próximo domingo 22 de mayo, ocurrirá un acontecimiento astronómico que sucede cada dos años: el planeta Tierra, junto al Sol y Marte, se alinearán en el cielo, evento conocido como “Oposición de Marte”, cuando nuestro planeta vecino tendrá la aproximación más cercana a la Tierra desde hace 10 años, lo que equivale exactamente a 75.3 millones de kilómetros.  




Se trata del planeta Marte en fase llena. Aunque a simple vista no se observe, los planetas también nos muestran diferentes perfiles cada día. Este sábado y domingo, el planeta rojo está en todo su esplendor, aunque se necesite un telescopio para verlo detalladamente. El próximo fin de semana, Marte podrá verse completamente iluminado por el Sol. Esa noche, nuestro planeta vecino estará en oposición, lo que podría llamarse un 'Marte lleno'", dice el astrónomo Rafael Bachiller, director del Observatorio Astronómico Nacional, en Madrid. Estar en oposición significa que "si pudiésemos ver el Sistema Solar desde el espacio, veríamos que el Sol, la Tierra, la Luna y el planeta Marte están sobre la misma línea recta. Un alineamiento verdaderamente espectacular".




Marte se encontrará en oposición, es decir que las posiciones del Sol, la Tierra y Marte formarán una línea recta en el espacio. Al estar más cerca del Sol que el planeta rojo, ese será el momento en que nuestro planeta sobrepase a Marte en su órbita, y pocos días después se producirá el acercamiento máximo entre ambos planetas.

Nuestro planeta, al estar más cerca del Sol, tiene un período orbital más corto que el de Marte, por lo que se desplaza más rápido y sobrepasa al planeta rojo en su órbita, pasando entre Marte y el Sol aproximadamente cada 780 días. Cada vez que esto sucede, Marte se ubica en la dirección opuesta al Sol en el firmamento terrestre. Este fenómeno, denominado oposición, hace que Marte se acerque a la Tierra cada 26 meses.


Sin embargo, debido a que las órbitas del planeta rojo y la de nuestro planeta son elípticas y no perfectamente circulares, y además los planos orbitales de ambos están ligeramente inclinados, no todas las oposiciones son iguales. Durante los últimos miles de años, la órbita de Marte se ha ido haciendo más excéntrica debido a la influencia gravitacional de otros planetas, particularmente Júpiter. Cada siglo, Marte se acerca más al Sol durante su perihelio, y se aleja más del Sol durante su afelio.

Las oposiciones de Marte varían a lo largo de un ciclo periódico de aproximadamente 15,8 años, durante el cual se producen tres o cuatro oposiciones “afélicas”, en las cuales el planeta rojo se encuentra cerca de su afelio, y tres oposiciones “perihélicas” consecutivas. Estas últimas resultan más favorables para los observadores terrestres, ya que en ellas Marte se encuentra cerca de su perihelio y alcanza una menor distancia mínima con la Tierra.

El jueves pasado, el Instituto Científico del telescopio Espacial Hubble, en Baltimore, mostró una foto de Marte tomada el 12 de mayo desde 75 millones de kilómetros, con detalles de entre 32 y 50 kilómetros de diámetro.

Imagen de Marte tomada por el Telescopio Espacial Hubble el pasado 12 de mayo.

El récord de acercamiento entre la Tierra y Marte fue en el año 2003, cuando el "planeta rojo" estuvo a 55,7 millones de kilómetros de nosotros. 

Foto de Marte tomada durante la oposición del año 2003.

La NASA, destaca que este fenómeno no volverá a suceder hasta julio de 2018, cuando Marte se acercará aún más a la Tierra, a 58 millones de kilómetros.


En este momento Marte se encuentra a unos 77 millones de kilómetros de la Tierra y se está acercando, el telescopio espacial Hubble ya se apresta a tomar las imágenes de este impresionante acontecimiento y será una excelente oportunidad para que tanto astrónomos profesionales como aficionados observen de cerca este importante evento astronómico.


6 de mayo de 2016

Tránsito de Mercurio 2016: El Principal Evento Celeste del Año Ha Llegado





Los científicos solares están acostumbrados a ver manchas en el Sol: islas irregulares de magnetismo que a veces entran en erupción, produciendo fuertes erupciones solares.
Sin embargo, el próximo 9 de mayo verán una clase de mancha totalmente diferente: un círculo oscuro en movimiento a través del disco solar. Esta no es una mancha solar ordinaria. Se trata del planeta Mercurio, haciendo un extraño tránsito por el sol.

El planeta Mercurio pasa directamente entre el Sol y la Tierra alrededor de 13 veces cada siglo. La última vez que sucedió fue hace 10 años, en 2006, y la próxima vez será el 11 de noviembre del año 2019.
El tránsito de este año será ampliamente visible desde la mayor parte de la tierra, incluyendo América, el Atlántico y Pacífico, Europa, África y gran parte de Asia.

 
¡PRECAUCIÓN!

Debido a que Mercurio es demasiado pequeño para ser visto sin aumento, hay que tener mucho cuidado cuando se observe el tránsito. El diminuto disco de Mercurio (negro y perfectamente redondo), cubre solo una pequeñísima fracción de la superficie cegadora del Sol. Mirar el tránsito del 9 de mayo sin la protección adecuada, como filtros especiales para telescopios, es muy peligroso para la visión.
Con un filtro apropiado, sin embargo, la observación del tránsito de Mercurio puede ser una experiencia maravillosa.

Si usted desea observar el tránsito de Mercurio y no tiene los instrumentos para hacerlo, lo más recomendable es ponerse en contacto con los grupos o asociaciones de astronomía locales de su ciudad o pueblo, los cuales podrán brindarle toda la asesoría y equipos, como telescopios solares especiales, para realizar una observación adecuada y segura.

Una incorrecta observación directa del tránsito de Mercurio, puede ser letal para la visión debido a los rayos solares.

No obstante, si no le es posible contactarse con los grupos aficionados de astronomía, el Observatorio Solar de Dinamarca transmitirá en vivo el tránsito de Mercurio a través de su página web: http://sdo.gsfc.nasa.gov/ , en la cual podrá observarse todo el evento celeste.

La científica de la NASA, Rosemary Killen, y sus colegas, planean usar el tránsito para estudiar la atmósfera o exosfera ultradelgada de Mercurio.
Los atomos de la exosfera de Mercurio provienen de la superficie del mismo Mercurio. Estas son expulsadas al espacio por la radiación y viento solar, y el continuo bombardeo de meteoritos.
Este fenómeno le brinda a Mercurio una cola extendida de cometa, de casi dos millones de kilómetros. No obstante, esta cola no podrá verse durante el tránsito.

Imagen del planeta Mercurio con su cola extendida.
“Cuando Mercurio esta frente al sol, podemos estudiar la exosfera cercana del planeta”, dice Killen. “El sodio en la exosfera absorbe y re-emite un color amarillo-naranja de la luz solar, y mediante la medición de esta absorción, podemos aprender acerca de la densidad del gas que allí se encuentra”.

Por su parte, en su artículo mensual, el astrónomo colombiano Germán Puerta se refiere a este importante evento para la astronomía mundial.

“El “tránsito”, el pasaje de un astro frente a otro, -en este caso Mercurio por el Sol-, es relativamente raro. El anterior tránsito de Mercurio se presentó en 2006 y los siguientes serán el 11 de noviembre de 2019 y el 13 de noviembre de 2032”, dice Puerta. “Vistos desde la Tierra los tránsitos por el Sol únicamente los pueden efectuar Mercurio y Venus, por ser los únicos planetas en órbitas interiores. Hay entre 13 y 14 tránsitos de Mercurio por siglo, mientras que los de Venus son apenas 2 en más de una centuria”.


Puerta, quien es el asesor científico del Planetario de Bogotá, habla también sobre la historia de los llamados “tránsitos planetarios”. “Los tránsitos de Mercurio y Venus han sido estudiados desde el siglo XVII por científicos como Pierre Gassendi, Jeremiah Horrocks, Edmond Halley y Mikhail Lomonosov, y fueron importantes para determinar el tamaño real de los planetas, la distancia precisa de los planetas y del Sol, y permitieron descubrir la atmósfera de Venus. Los eventos principales que ocurren durante un tránsito se denominan “contactos”, análogos a los de un eclipse anular de Sol”.

De igual forma, Puerta realiza varias recomendaciones para aquellos que deseen observar el transito del 9 de mayo.

“El diámetro aparente del planeta Mercurio es solo 1/158 del diámetro aparente del disco solar, por lo que solo es posible la observación del evento con telescopios o grandes binoculares. Los requerimientos visuales y fotográficos para el tránsito de Mercurio son los mismos para registrar las manchas solares o los eclipses parciales de Sol.  Todos los instrumentos deben estar equipados con filtros especiales diseñados para observación solar. No trate de observar o fotografiar el tránsito de Mercurio si no está equipado con los filtros adecuados, o si no está seguro de lo que está haciendo. Apóyese en los planetarios, observatorios astronómicos y grupos de aficionados para una segura observación. Atención máxima con la presencia de niños. Nunca observe el Sol directamente a simple vista o a través de instrumentos ningún instante, pues es letal para la visión. El Sol y el tránsito de Mercurio no se pueden observar con gafas oscuras, negativos de película, radiografías, vidrio ahumado, plásticos de colores, discos CD, vidrio de soldadura Número 12 o menos y con otros métodos caseros”.

El tránsito de Mercurio sólo debe observarse con un telescopio con filtros especiales y todas las medidas de seguridad necesarias.

German Puerta dirigirá una charla sobre el tránsito de Mercurio el próximo sábado 7 de mayo a las 2 de la tarde en el auditorio del Planetario de Bogotá, cuya entrada es totalmente gratis, como también, el grupo ACDA (Asociación Colombiana de Estudios Astronómicos), realizará una conferencia sobre el mismo tema a las 10 de la mañana en el mismo auditorio y con entrada igualmente libre.


El tránsito de Mercurio ofrece algo por igual tanto a los astrónomos profesionales como a los aficionados, y es la posibilidad de maravillarse con un simple pero a la vez extraordinario evento celeste. Así que, desde ya, marque en su calendario el 9 de mayo y disfrute del espectáculo. 
No hay excusa.



Fuentes:

22 de abril de 2016

James Webb: El Próximo Gran Telescopio de la Nasa




El equipo humano encargado del próximo gran observatorio espacial, el Telescopio Espacial James Webb (JWST), ya se encuentra en marcha en el Centro de Vuelo Espacial Goddard, de la NASA. El año de lanzamiento: 2018.

El Telescopio Espacial James Webb es un telescopio infrarrojo, lo que significa que va a detectar el calor de las estrellas y galaxias a millones, e incluso, miles de millones de años luz de distancia.
“Nos mostrará las primeras estrellas y galaxias que se formaron en el universo temprano”, dice Eric Smith, director del programa JWST y científico del programa de la NASA en Washington. “¡Vamos a ser capaces de ver la luz del universo por primera vez!”.

Se necesita un espejo muy grande para detectar la luz de objetos de más de 13 mil millones de años luz de distancia. El espejo del telescopio James Webb es tan grande (6,5 metros de ancho) que tendrá que ser doblado con su parasol para que quepa en un cohete al momento del lanzamiento.

El espejo posee 18 segmentos, cada uno de 1,3 metros de altura, los cuales recientemente han sido montados en la estructura que en última instancia va a mantenerlos en su lugar y dejar que funcionen como si fueran parte de un único espejo hexagonal gigante.
Una vez que el telescopio esté completamente ensamblado y unido al módulo de instrumento, toda la unidad de vibración y acústica será probada.

Pruebas criogénicas finales se llevarán a cabo en el Centro Espacial Johnson a principios del año 2017 en la misma cámara de vacío en la cual se puso a prueba el módulo lunar Apolo. Posteriormente, el telescopio se integrará con la nave espacial y el parasol en Northrop Grumman, sede en Redondo Beach, California. Después, se colocará en un recipiente de transporte especial a bordo de un gran barco, que viajará desde California, a través del canal de Panamá, hasta Kourou, localidad de Guyana Francesa, en donde finalmente emprenderá su viaje al espacio en un cohete Ariane 5 suministrado por la Agencia Espacial Europea (ESA).

Cuando el Telescopio Espacial James Webb entre en funcionamiento, además de mostrarnos los primeros “fuegos artificiales” del universo, el mayor telescopio infrarrojo del mundo será un astuto explorador de planetas que circundan estrellas lejanas.

James Webb será capaz de llevar a cabo una alta precisión de seguimiento, así como estudios detallados de la gran e indefinida cantidad de exoplanetas que se han escondido de otros telescopios.

“Será como respirar profundamente en la atmósfera de un planeta extraño”, dice Smith.

Partes del Telescopio Espacial James Webb. La imagen superior izquierda muestra la órbita y posición que tendrá al momento de entrar en funcionamiento.

El telescopio James Webb será fundamental en la observación y toma del espectro de los planetas gigantes gaseosos, en los cuales podría llegar a detectar agua, dióxido de carbono y metano, entre otros compuestos. También podrá tomar algunos datos espectrales de planetas más pequeños y hará un acercamiento para estudiar las “súper Tierras” recién descubiertas. Incluso, Webb será capaz de encontrar planetas por sí solo usando una técnica llamada cronografía.

“La comunidad científica es muy creativa”, dice Eric. “Van a pensar en muchos trabajos para el James Webb que no hemos imaginado antes”.

Sin duda, habrá muchas sorpresas, además de los exoplanetas, a lo largo del camino.


Información tomada de Science at Nasa.

8 de abril de 2016

Astrónomos Captan el Impacto de Posible Asteroide Contra Júpiter

Impacto de un cometa o asteroide en Júpiter el 17 de marzo de 2016 (Imagen tomada del vídeo publicado por John McKeon).

Gerrit Kernbauer, un astrónomo amateur documentó el impacto de un asteroide al gran planeta Júpiter, que luego fue confirmado por otro astrónomo quien también observó el fenómeno.

El gigantesco planeta Júpiter recibió el impacto de un asteroide o cometa el pasado jueves 17 de marzo. Así lo documentó Kernbauer, astrónomo amateur de Mödling, Austria, en un video y fue confirmado más tarde por otro astrónomo en Irlanda, John McKeon. Ambas observaciones fueron documentadas y dadas a conocer en el blog Bad Astronomy.

Vídeo de Gerrit Kernbauer:



Las imágenes de Kernbauer, hechas con un telescopio de 20 cm, consisten en una serie de capturas que más tarde se editan para conformar el video, una técnica común entre los observadores de los cielos. El resplandor que se observa llamó la atención del propio astrónomo y más tarde, el video de McKeon desde Dublin, Irlanda, confirmaría que ambos presenciaron el mismo fenómeno: el impacto de un asteroide o cometa en el gran planeta del Sistema Solar.

Vídeo de John McKeon:

El cuerpo que impactó a Júpiter no es demasiado grande, sin embargo, si tomamos en cuenta la combinación de la fuerza de gravedad de Júpiter (24,79 m/s², la de la Tierra es de 9,807 m/s²) y la velocidad que llevaría el cometa o asteroide, entonces no se trataría de un impacto menor.

Se estima que un objeto, en promedio, y dejando de lado la velocidad orbital de Júpiter, que golpea ese planeta impacta con cinco veces mayor fuerza que si lo hiciera en la Tierra, por lo que la energía del impacto es 25 veces más alta; esto debido a que la energía liberada por un objeto chocando contra otro depende linealmente de la masa (el doble de la masa, el doble de la energía), pero por el cuadrado de la velocidad: el doble de la velocidad, el cuádruple de la energía.

Hay que recordar que no es la primera vez que el gran planeta recibe impactos en su superficie, pues ya en 1994 Júpiter recibió múltiples fragmentos del Cometa Shoemaker-Levy 9  y también en 2009. Por lo anterior, es común escuchar que Júpiter es el “protector” del planeta Tierra.


Impacto de fragmento del cometa Shoemaker-Levy 9 en Júpiter en 1993 (parte superior).

Como referencia a hechos similares en la Tierra, encontramos el bólido que en febrero de 2013 cayó en Cheliábinsk, Rusia. Dicho meteorito tenía un diámetro aproximado de 19 metros y explotó con la energía de 500.000 toneladas de TNT, causando cientos de heridos y grandes daños materiales.

Bólido de Cheliábinsk ingresando a la atmósfera terrestre el 15 de febrero de 2013.


Para ver la noticia original, clic aquí.